Discurso 50 Años GBU

 

GustavoAmados hermanos y hermanas, les saludo cariñosamente a nombre del Grupo Bíblico Universitario de Chile. Quiero dar especial bienvenida a las autoridades académicas que nos acompañan, asi también a los obispos, pastores y líderes de iglesias que están con nosotros.

Un muy cordial saludo también para los amigos, compañeros de clases, padres, madres, esposos, esposas e hijos que hoy han aceptado participar con nosotros de este culto de acción de gracias. Sean todas y todos muy bienvenidos a este tiempo de gratitud y celebración.

“De generación en generación es tu fidelidad” dice el Salmo 119:90, y es uno de los textos bíblicos que nos inspira en esta celebración. El Dios de la historia no olvida su pacto con sus hijos aun cuando el tiempo pase, y las personas también.

Hoy en su Providencia Divina, el Señor ha tenido a bien que sea yo el Secretario General a quien le corresponda ser anfitrión en esta celebración de ‘bodas de oro’, y quiero pedir disculpas si por un momento llevo esto al plano personal, ya que me resulta inevitable.

 

 

El Grupo Bíblico Universitario ha sido un instrumento de Dios que me ha acompañado prácticamente toda mi vida. Y puedo ver aquí que el texto adquiere más sentido que nunca. Mis padres fueron activos GBUistas aún antes de casarse. Luego de eso, y que naciera yo, cuando era niño siempre me llevaron a eventos y campamentos donde pude impregnarme de los valores y virtudes que han sido el sello del movimiento. Ya universitario me uní a la primera ‘línea de batalla’ del movimiento, predicando y viviendo el evangelio en la universidad. Gracias al movimiento conocí a Kathy, mi esposa, y hoy ya tenemos una familia. Y parece ser que la historia sigue, pues sigo trabajando en el GBU como obrero y mis hijas ya empiezan a acompañarme a los eventos. Y estoy completamente seguro (sin saber si terminarán como GBUistas o no) que el Señor está hablándoles.

“De generación en generación es tu fidelidad”. Cada uno de nosotros tiene un testimonio de gratitud al Señor por
el movimiento. ¿Cuántos de nosotros hemos encontrado en estas tres letras (G-B-U) que son la sigla del movimiento, instancias de encuentro profundo con Dios, hemos sido enriquecidos, vivificados, consolados y corregidos por su palabra?¿Cuántos hemos escuchado la palabra pertinente a un momento de nuestras vidas, que nos ha animado a hablar a otros del Reino de Vida, a denunciar injusticia, a cambiar hábitos, a amar genuinamente? ¿Cuántos hemos conocido nuestra vocación ministerial, nuestro deseo de hacer misión integral sintiéndonos animados a reenfocar nuestros conocimientos académicos en pos de la expansión del Reino? ¿Cuántos hemos descubierto el tesoro de la oración, y el brillo del Dios que responde fuerte y claramente, o aún el que calla por amor a sus hijos? ¿Cuántos nos hemos deleitado en una fe que derriba barreras denominacionales y que nos ha permitido deleitarnos en la diversidad y riqueza de las tradiciones cristianas que convergen por la Gracia de Dios? ¿Cuánto hemos sido sorprendidos por la Gracia y Misericordia de Dios cuando un amigo o compañero entrañable, pasa de muerte a vida eterna por la obra del Espíritu Santo? ¿Cuántos de nosotros no hemos recibido esa misma vida, al descubrir que aunque creíamos estar vivos en realidad estábamos muertos en nuestros delitos y pecados? ¿Cuántos hemos visto el Poder de Dios, que frustra vez tras vez los planes de Satanás?

Cada uno de nosotros tiene una historia. Por eso estamos aquí.

Damos gracias al Señor aún por quienes no están aquí. Por aquellos quienes el Señor ha llevado a seguir con su historia en puntos lejanos del país, o inclusive en el extranjero. Aquellos que queriendo estar aquí no pudieron hacerlo, pero su corazón está aquí presente. Y recordamos con gratitud también a aquellos hermanos que ya han sido llamados a la presencia del Señor, pues su legado y su aporte sigue aquí con nosotros (No voy a mencionar a ninguno en particular, pero sé que tú tienes un nombre en tu corazón) Gracias profundas al Señor por sus vidas.

Pero déjame insistir en un punto. Recordemos una cosa. Esta historia… este trozo de historia, de cincuenta años, no se trata de mi, no se trata de los hermanos que ya no están, ni tampoco se trata de ti. Este trozo de historia es parte de la historia más grande y más hermosa, desde la cual se escriben todas las demás. Es la historia del Rey, que se hizo siervo y murió en una cruz. Es la historia del Novio que viene a buscar a su novia amada. Es la historia del Creador que vuelve una y otra vez para hacer todas las cosas nuevas. Es la historia de Dios, que amó hasta lo sumo a la humanidad.

Hermanos y hermanas, en este culto de celebración no queremos celebrar al GBU ni a los hombres y mujeres que hanpasado por él durante estos años. Más bien damos gracias por ellos (por nosotros), pero siempre reconociendo que somos solo un instrumento en manos de Dios y en servicio a la Iglesia Cristiana para extender el Reino de Vida de Jesucristo en las universidades y centros de educación superior de nuestro
país.

Cumplir cincuenta años no es haber llegado a la meta. Y ahora quiero invitarles a mirar hacia adelante. No creo que exista realmente el ‘exGBUista’ (aunque es un término práctico para distinguir a aquellos que ya no siguen como estudiantes), ya que una vez que eres GBUista lo sigues siendo aún después de salir de la universidad. Este movimiento es un brazo de la Iglesia Cristiana, y lo construímos entre todos. Por eso te pido, que pensemos en el GBU de los siguientes 10, 15 o 50 años. Aún hay tanto por hacer. Y necesitamos la ayuda de todos. Que la siguiente generación pueda también dar una ofrenda de gratitud al Señor por lo que él ha hecho.

“fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba,
soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ello significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Así pues, consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo.” Hebreos 12:2-3

Bienvenidos a la Celebración a Dios. La celebración a su fidelidad. Bienvenidos a este culto de acción de gracias por lo que Dios y solo Dios ha hecho en favor de las universidades e iglesias chilenas en estos últimos 50 años a través del GBUCh.

Gustavo Sobarzo A.
Secretario General